Cómo ser un Ciudadano Inteligente


¿Qué podemos hacer tu y yo, para mejorar el mundo? Nos hemos conformado con votar cada tres años y pagar impuestos, delegándole así la tarea de mejorar el mundo a los políticos, y nos lavamos las manos tener que asumir más responsabilidad nosotros mismos. Cuando esos políticos fracasan en lograr gran cosa, nos animamos a hacer una cosa mas: quejarnos. Nos quejamos en facebook, en reuniones, en la radio, como si quejarse sirviera de algo. Pero el problema no son los políticos ni los gobiernos, el problema es precisamente que les delegamos esa tarea a ellos en vez de hacer algo al respecto para mejorar al mundo tu y yo. ¿Entonces, qué deberíamos estar haciendo diferente?

Antes que nada, tenemos que entender que estamos viviendo en el mejor momento en la historia de la humanidad, en todos los indicadores importantes, a pesar de los malos gobiernos, no gracias a ellos, y a pesar de las malas noticias que los medios difunden todos los dias, que nos deprimen y nos hacen pensar que el mundo está peor que nunca. A través de la historia de la humanidad, la vida era pésima. Por miles de años, más del 95% de la gente vivía en pobreza extrema (aquellos que ganan menos de $2 dólares al día, ajustado a inflación). La expectativa de vida era menos de 50 años, la mortalidad infantil era altísima, más de 200 bebes de cada 1,000 se morían, la escuela era reservada para las elites, el promedio de horas trabajadas era más 70 horas por semana, y de trabajos en condiciones precarias, y peligrosos, con una tasa alta de mortalidad y accidentes en el trabajo.

Hoy, estamos en el momento con menos pobreza en la historia, en tan solo los últimos 100 años bajamos de 94% a menos de 10% de la población global que vive en pobreza extrema ¡y la habremos erradicado por completo en los próximos 10 años! La expectativa de vida global ha subido más de 25 años, y ha subido 18 años tan solo desde 1960, llegando hoy a 72 años promedio. La mortalidad infantil ha bajado casi 90%, y ha bajado 71% tan solo desde 1960, de 113 que se morian a tan solo 32 de cada 1,000 hoy. El acceso a la educación también se ha multiplicado exponencialmente, tan solo desde 1960 ha subido de un promedio de 3.9 años de escolaridad global a más de 8.4 años. Cada vez curamos más enfermedades, con mejor tecnología médica, y cada vez más personas tienen acceso a servicios y lujos que habian sido reservados solo para reyes y dictadores por miles de años, desde luz, agua y drenaje hasta televisión, lavadora, teléfono, internet, cine, teatro, viajar a otras ciudades, y a otros paises, etc. Y todo esto ha sido gracias a la capacidad creativa de miles y millones de personas brillantes, inventores, investigadores, comerciantes, pensadores y emprendedores. El rol que han jugado los gobiernos, y muchas organizaciones internacionales, ha sido casi nulo, o con frecuencia, negativo, como lo es en el caso de fondos internacionales de asistencia, que terminan elevando la corrupción, o como lo es en el caso de barreras al comercio, que por proteger a unas industrias, terminan condenando a millones más a la pobreza. Y por eso todavía tenemos un gran reto hoy, porque esas malas políticas nos han evitado ayudar a un porcentaje importante que queda de familias viviendo de manera precaria, nos han dificultado llevarles todos estos maravillosos avances, y nos han evitado resolver cientos de otros problemas que tenemos como humanidad. Lo primero que tenemos que entender, entonces, es que el mundo va a seguir mejorando gracias al ingenio de gente brillante y emprendedora y buena, y el gobierno puede ayudar, pero cuando menos, debe dejar de estorbar. ¿Cuantos inventos, curas médicas y tecnologías que elevaran a más gente de la pobreza hubiera hoy si no fuera por las cargas excesivas de regulaciones, permisos, trámites, impuestos, burocracia y corrupción que desinhiben el emprendimiento? 

Lo segundo que cabe destacar es que la única ciencia en la que hemos empeorado en el mundo es en la de la planeación urbana. Por ello, vivimos en algunas de las peores ciudades en la historia de la humanidad, sin parques, sin banquetas, sin arquitectura, sin identidad, con costos excesivos de vivienda y de hacer negocio, inundaciones, tráfico, segregación social, inseguridad, crimen, corrupción, contaminación, y más. Las políticas de desarrollo urbano son las políticas con la mayor intervención del gobierno y con más regulaciones de cualquier industria y aún asi es la industria en la que más hemos retrocedido en los últimos 100 años. Por milenios habíamos estado construyendo mejores y mejores ciudades, desde Roma y Londres hasta Barcelona y Nueva York. Desde Tenochtitlan hasta los miles de pueblos Latinoamericanos planeados con la Ley de las Indias. Eramos increibles para planear y construir ciudades. Y derepente, lo empezamos a hacer mal. Necesitamos a más personas brillantes estudiando, investigando y emprendiendo con la ciencia y el negocio de hacer ciudad.

¿Entonces, que puedes hacer tu para ser parte de esta transformación positiva que esta viviendo el mundo, y de participar en los retos que todavía faltan? 

1. Convertirte en la mejor versión de ti mismo en cuerpo, mente y alma. 

Para contribuir, y así, hacerte extraordinario en algo que sirva para mejorar el mundo, es necesario invertir años de crecimiento personal, con discipina. Si no tienes mucho que aportar, no vas a aportar mucho. Y tampoco se necesita ser famoso o santo para mejorar el mundo, pero si se necesita tener algo que aportar. Algunos vamos a convertirnos en atletas, con gran influencia mediática, o en artistas o autores, con gran capacidad de hacer a otros reir o inspirar, o en cientificos, en investigadores, en maestros, en inventores, en emprendedores, en líderes de organizaciones humanitarias, en empresarios, en sacerdotes y pastores, o en santos. Lo importante es esforzarnos por ser todo lo que podamos lograr ser, porqué solo asi sabremos que tanto podemos ayudar al mundo.

2. Contribuir primero de manera positiva a la vida de los que te rodean, empezando por tu familia. 

Antes de querer mejorar el mundo, tienes que poder mejorar la vida de los que estan a tu alrededor. Si tus hijos, hermanos, o amigos, estan resultando ser criminales, viciosos, flojos, o hasta tristes o deprimidos, entonces tu eres responsable de un retroceso en el mundo. Tus acciones diarias tienen un impacto multiplicador en la vida de los que te rodean, asegura cuando menos, que nada les falte, pero cuando puedas, que de ahí surjan chispas de creatividad, productividad y un impacto positivo neto en tu entorno y en el mundo.

3. Enfoquémonos en mejorar nuestro barrio o ciudad, y reducir ahí la pobreza y el sufrimiento. 

Debemos quitarnos la idea de salvar al mundo entero, porque esa es la herramienta perfecta de los gobiernos federales, y de organizaciones internacionales, de asustarnos y abrumarnos. Nos hacen pensar que tu y yo no podemos hacer nada al respecto, y ellos si. Así, nos piden darles un cheque en blanco, de dinero, de libertades, y de responsabilidad, que no termina resolviendo nada, sino empeorando los problemas en los que intervienen. Eso debe parar. Y todo empieza por nuestra escala de responsabilidad. Tu puedes mejorar, e incluso acabar, con un problema o una necesidad específica en tu barrio. Algunas personas o grupos incluso pueden lograrlo para una ciudad entera. Perfecto, hagamos eso. Transformemos nuestra ciudad, una por una, y el mundo asi seguirá mejorando, en la medida que los buenos ejemplos locales se difundan.

4. Finalmente, no todo es material: ayudemos a mejorar una iglesia, o una comunidad espiritual. 

Si bien el mundo material esta mejor que nunca, ya decía la Madre Teresa que el sufrimiento más grande no es el hambre o no tener de comer, sino la tristeza y la soledad, y que hay que empezar en nuestra propia casa para ello. El amor, la fe, la esperanza en un mejor mundo, la vida comunitaria, la familia, la amistad, y sentir que somos parte de algo más grande que nosotros mismos, ser parte del amor y esperanza de los que te rodean, siguen siendo elementos indispensables para la satisfacción humana, y la mayoría de tradiciones religiosas y espirituales lo han entendido bien por miles de años. Pero derepente también se pierden de rumbo. Tu debes ayudar, porqué un ciudadano inteligente no se queja y no critica, sino que el se convierte en el cambio que quiere ver, en su iglesia, en su comunidad, en su familia, y en el mundo. 


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s